nileylove

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true love

domingo, 13 de marzo de 2011

capitulo 12

Necesitaba que él la dejara, que se alejara de ella; porque si él se enteraba de su pecado, jamás la perdonaría. Ella en su lugar, tampoco lo perdonaría.
—Al contrario, creo que tú y yo tenemos mucho de qué hablar, señora jonas—le respondió él con indignación.
miley  se estremeció, sabiendo que él tenía derecho a estar enfadado; más derecho de lo que creía.
—nick... —respondió con desconsuelo.
El destello de un sentimiento indescifrable brilló en sus ojos cafés.
—¡Ah, nick! ¿Sabes que en el pasado el oírte pronunciar mi nombre encendía mi deseo? —dijo él con sarcasmo.
Como ella lo recordaba a la perfección, su comentario hundió más el cuchillo que le atravesaba el corazón.
—Por favor, nick... —susurró ella en tono suplicante.
nick se acercó un poco más, y miley vio que tenía los ojos brillantes.
—Tú solías decirlo también, cuando me rogabas que te hiciera el amor. ¿Te acuerdas de eso, miley? ¿Te acuerdas de algo?
santo cienlo, lo recordaba perfectamante pero lo mejor era dejar las cosas en su lugar.
No tiene sentido recordar —respondió miley. —Yo ya he olvidado el pasado.
Él sonrió con ironía.
—Que conveniente. El problema es que el pasado tiene la costumbre de aparecer cuando uno menos se lo espera. Como me pasó a mí, cuando entré ayer en el hotel y vi tu foto con el anuncio del concurso.
Entonces no estabas...
Se calló bruscamente, consciente de pronto de lo que revelaría su pregunta; pero nick era demasiado astuto como para no darse cuenta.
—¿Buscándote? No, estoy aquí en viaje de negocios, así que podrás imaginar mi sorpresa. Mi errante esposa, a quien he buscado de un extremo al otro del país, escondida en esta ciudad —explicó nick con una risotada burlona.
Ella levantó la cabeza con orgullo.
—No me estaba escondiendo —negó.
—¿Entonces por qué te has cambiado de nombre si no era para que no te encontrara?
miley notó una sensación de angustia en el estómago. Jamás le había resultado fácil mentir, pero tal y como estaban las cosas, tenía que encontrar el modo de hacer que él se marchara y la dejara en paz.
—Porque... bueno, porque...
La inventiva le fallaba. ¿Dios, qué podía decirle? Trató de encontrar la inspiración y se agarró a lo primero que se le ocurrió.
—Yo... estaba pensando en abrir mi propio estudio —le respondió, gesticulando exageradamente. —Durante una época —añadió, con la esperanza de que él aceptara su respuesta.
—Eso me lo habría creído si te hubieras llamado Smith o Brown; pero mi apellido suena de lo más profesional. ¿Así que dime, amore, por qué no te quedaste con miley jonas? Tenías derecho, siendo mi esposa.
—¡Deja de llamarme así!
Su respuesta provocó en él una sonrisa irónica.
—¿Por qué? Sigues siéndolo —respondió burlón. —miley jonas , mi esposa.
 
 
 

sábado, 12 de marzo de 2011

capitulo 11

Y así lo hizo, compelida por una fuerza a la que no podía resistirse y con el corazón retumbándole en el pecho. Le pareció como si todo ocurriera a cámara lenta, y los sonidos de su alrededor se redujeron a un mero murmullo sin sentido mientras su mirada se encadenaba con la mirada de nick, que estaba de pie al fondo de la sala. La invadió una sensación de fatalidad mientras bajaba la vista para levantarla de nuevo.
Inconscientemente, miley debió de contener la respiración unos segundos, porque de repente aspiró hondo, como si le faltara el aire. Después de tanto tiempo, resultaba extraordinario mirarse de nuevo a los ojos, sentir la intensa energía que fluía entre sus miradas.
Esperó a que él se acercara a ella; pero él no lo hizo y eso la confundió. Como si hubiera adivinado sus pensamientos, nick sonrió débilmente. Azorada, miley se volvió apresuradamente, tratando de encontrar una explicación a su modo de actuar. Seguramente él estaría esperando el momento oportuno. Si hablaban, o cuando lo hicieran, sería con sus condiciones.Y miley pudo comprobar que ésa era la táctica de nick cuando notó que él la seguía de una sala a otra, aunque manteniendo siempre entre ellos la misma distancia. Estaba jugando al gato y al ratón con ella.
—¡Aquí estás! Creía que te había perdido.
miey se dio la vuelta y sonrió con cierto pesar al ver a mitchel musso, su jefe y el instigador de aquel evento. Se había olvidado totalmente de él en cuanto había puesto los ojos en nick.
—Yo... esto... he venido para tomarme algo fresco —se excusó alzando un poco el vaso.
miley no escuchaba lo que su jefe decia , sino que sus ojos se movían ya en busca de nick. Lo localizó no muy lejos de ella y observándolos a los dos con interés.
__¿Tienes idea de quién es el hombre de traje que está junto a la puerta? 
A miley le dio un vuelco el corazón.
—¿Qué hombre? —le preguntó de mala gana, sin saber qué hacer.
Da lo mismo, se ha marchado —respondió mitchel, sin saber lo mucho que su comentario la afectaría.
miley se dio la vuelta y miró hacia donde había visto a nick por última vez; y al ver que no estaba allí, se le fue el alma a los pies.
pasado un rato miley subio a entregar los premios , al bajar la vista con naturalidad le dio un vuelco el corazon al ver a nick otravez , esta vez el la miro y levanto su copa en gesto de saludo.
cuando miley bajo del escenario quedo rodeada por un monton de gente que la felicitaba, pero cuando volvio a fijar su vista hacia nick ya no estaba , entonces decidio ir a tomar aire fresco a la terraza del hotel.
nick subio detras de miley  se detuvo a unos metros de ella y la miró de arriba abajo mientras en sus labios se dibujaba una sonrisa ligeramente burlona.
—¿Qué es lo que te ha llevado tanto tiempo? —preguntó nick  con aquella voz aterciopelada que siempre le había gustado tanto.
Su pregunta la asustó.
—¿Tanto... tiempo? —miley carraspeó para aclararse la voz y serenarse un poco. —No te entiendo —respondió con la confusión que le producía la infinidad de emociones que estaba sintiendo.
Estar frente a frente con el hombre que aún amaba seis años después de haberlo abandonado no era una situación que hubiera planeado; más bien al contrario.
nick sacudió la cabeza con decepción.
—Por supuesto que sí. Llevas toda la noche observándome; y la verdad es que me ha encantado que me miraras. Por eso supe que cuando no me vieras vendrías a buscarme.
A miley se le aceleró el pulso de tal manera que apenas podía respirar.
—No era por eso. Tenía calor y necesitaba... quiero decir... —miley se dio cuenta de que estaba casi tartamudeando, así que cerró los ojos y aspiró hondo. —Pensaba que te habías ido.
—Esperabas, querrás decir —le respondió nick con suavidad.
Ella se pasó la lengua por los labios con nerviosismo.
—Sí... no... Bueno, como sea... —fue su respuesta agitada. —¿Y por qué iba a querer verte? —continuó en tono más resuelto, haciendo un esfuerzo por controlarse. —No tenemos nada que decirnos —añadió con más firmeza, sabiendo que la negación era la única defensa que tenía.



viernes, 11 de marzo de 2011

capitulo 10

nick la había encontrado.
Durante unos segundos, miley no fue capaz de mover un músculo. Llevaba tanto tiempo temiendo y a la vez deseando que llegara ese día, que de momento no supo cómo reaccionar. Verlo de nuevo la llenaba de alegría, tras haber estado convencida de que jamás volvería a ver su amado rostro de no ser en sueños.
Superado el primer momento de asombro, miley sintió una opresión en el pecho y se le llenaron los ojos de lágrimas de la emoción contenida. Como él aún no la había visto, miley se aprovechó de ello.
A través de las lágrimas lo devoró con la mirada con la avidez de alguien que hubiera vagado sin alimento por una tierra baldía y que de pronto encontraba algo que llevarse a la boca. En el pasado había amado a ese hombre más allá de la razón y de la duda casi desde su primer encuentro. Él siempre había poseído algo que había despertado sus sentidos como nadie más lo había hecho; porque con ninguno había sentido lo que sentia con nick jonas.
En ese momento sintió esa energía especial que sólo sentía cuando lo miraba. nick apenas había cambiado. Su cabello seguía siendo del mismo negro risado que ella recordaba, aunque tendría ya treinta y seis años. Con uno de los trajes de diseño italiano que siempre le habían gustado, una copa de champán en una mano y la otra en el bolsillo del pantalón, nick era el típico hombre confiado y seguro de sí mismo. Poseía un aire de savoir/aire que siempre le había parecido tremendamente atractivo.
Aunque todavía lo amaba, y siempre lo amaría, sabía de corazón que él ya no sentía lo mismo por ella.
Ese pensamiento la devolvió al presente, al hecho de que estaba allí mirando a un hombre que nunca se alegraría tanto de verla a ella como ella de verlo a él. Asustada, miley se dio la vuelta rápidamente con la esperanza de que él no la hubiera visto aún.
La mera idea le revolvió el estómago, y miley dio un sorbo de champán para calmar sus nervios. Se dijo que debía pensar, que debía ser lógica. El que ella llevara seis años escondiéndose de él no quería decir que él hubiera estado buscándola. Seguramente aquélla sería una mera coincidencia, ya que miley ni siquiera utilizaba el apellido por el que él la conocía. Se dijo que probablemente estaría allí por algo relacionado con el trabajo, y a lo mejor incluso se hospedaba en aquel hotel y se había asomado al salón a ver la ceremonia por mera curiosidad.
miley se dijo que ésa sería la explicación más lógica. Sin embargo, esperaba que él se diera media vuelta y saliera del salón antes de que pasara media hora. Si se quedaba allí hasta las nueve la vería, ya que ésa era la hora designada para presentar los premios para los ganadores del concurso de fotografía, una tarea con la que había estado muy ilusionada.
Como no tenía ningún sitio donde esconderse, lo único que podía hacer por el momento era salir del salón y perderse entre la multitud que llenaba las otras salas. Pronto se vio rodeada de grupos de gente que charlaba y reía, y pudo empezar a respirar de nuevo con tranquilidad. Al menos eso le pareció hasta que sintió una extraña sensación en el ambiente, y supo con certeza que nick había entrado en la misma habitación donde estaba ella. Deseó que él pasara de largo, que no la viera; pero cuando se le puso el vello de punta estuvo segura de que si se daba la vuelta se encontraría con un par de ojos cafés penetrantes.


miércoles, 9 de marzo de 2011

cap 9 segunda parte

miley se preparo para ir a la reunion en la que ella era una de las anfitrionas por su trabajo tan impecable en la fotografia.
EN LA REUNION:


—¡BUENO, me alegro de no tener que decirle eso! —exclamó miley riéndose mientras se daba la vuelta para retirar una copa de champán de la bandeja de un camarero que pasaba a su lado.
Todo iba como la seda, tal y como ella lo había planeado. Cuando su jefe le había propuesto la idea de hacer un concurso de fotografía, ella había accedido con entusiasmo, aunque nunca había imaginado que tendría que organizarlo y dirigirlo. Pero como a ella le gustaba mucho superarse, no le había vuelto la espalda al proyecto. Tener que ser la anfitriona de la ceremonia de entrega de premios y que repartirlos no era lo que había deseado, ya que no le gustaba en absoluto llamar la atención. Aquélla sólo era una competición local y era imposible que la noticia apareciera en algún periódico que no fuera local.
Su vida no había sido nada fácil durante esos últimos años. Había economizado , y había conseguido mantenerse a flote haciendo cualquier trabajo que se le presentaba. Al final, sin embargo, las circunstancias la habían obligado a pedir ayuda con un nombre distinto, y poco a poco su vida había ido mejorando. En ese momento tenía un trabajo fijo y vivía en una pequeña casa baja de alquiler. Aunque no había visto a nadie de su vida pasada, no podía evitar volver la cabeza cuando iba por la calle. Había llegado tan al norte como le había sido posible sin abandonar el país.  no había dejado ningún papel ni rastro alguno a su paso. miley jonas había desaparecido de la faz de la tierra seis años atrás, y su nombre actual era el de miley ray, fotógrafa adjunta y persona muy reservada. Si se sentía sola, jamás lo demostraba; y si estaba triste, sólo su almohada lo sabía.

Con un suspiro de satisfacción paseó la mirada por el salón para comprobar que todo estaba bien. Inconscientemente desvió la mirada del grupo de personas con quienes charlaba y se fijó en las puertas del salón que tenía justo enfrente a tiempo de ver a un hombre alto que en ese momento accedía a la sala y miraba alrededor con interés. Al verlo, miley sintió una mezcla de pánico y asombro que la desgarró por dentro con la fuerza destructora de un terremoto... Porque aquél no era cualquier hombre, sino alguien a quien ella reconocería entre un millón. Alguien a quien ella llevaba siempre en su corazón.

domingo, 6 de marzo de 2011

cap 8

Debía marcharse y no volver la vista atrás. Sólo de pensarlo se le encogía el corazón; pero también sabía que tenía que ser fuerte. Más tarde, cuando todo hubiera pasado, cuando estuviera lejos de allí, podría derrumbarse.
Fue la fuerza de su propósito la que la animó a descolgar el teléfono y llamar a sus padres. No podía marcharse sin explicarles por qué lo hacía. Tras unos cuantos tonos, su madre contestó la llamada.
—Hola, mamá... Quería decirte  que no te preocupes  si no sabes nada de mí durante un tiempo —dijo miley con voz trémula mientras hacía un esfuerzo enorme para no echarse a llorar.
Su madre sintió inmediatamente que algo iba mal.
—¿Por qué? ¿Qué ocurre, miley? ¿Qué ha pasado?
miley aspiró hondo.
—Voy a dejar a nick, mamá —declaró con tirantez.
—¿Que vas a dejar a nick? —dijo su madre con incredulidad. —Pero... ¿por qué? ¿Qué ha pasado, hija? Pensaba que eras tan feliz...
Su madre parecía tan disgustada como ella.
—Ahora no puedo explicártelo, mamá. Sólo quiero que sepas que tengo que hacer esto que voy a hacer. No puedo... —se le quebró la voz y se mordió el labio inferior con fuerza. —No sé cuándo volveré a verlos, pero te llamare.
—miley, por favor, no te precipites. Ven a hablar con nosotros; a lo mejor podríamos ayudarte.
miley se aguantó las lágrimas.
—Nadie puede ayudarme. Lo siento, mamá. los quiero a los dos. No se preocupen por mí. Adiós —susurró con un hilo de voz antes de colgar, sin darle a su madre la oportunidad de decir nada más.
Al instante el teléfono empezó a sonar otra vez, pero ella lo ignoró. Subió al dormitorio, sacó dos maletas enormes del vestidor y guardó todo lo que quería llevarse. Las bajó al vestíbulo y fue a la mesa del salón a escribir la carta más dura que había tenido que escribir en su vida. En la carta le decía a nick que se marchaba y que no perdiera el tiempo buscándola, porque no iba a volver. Luego metió la nota en un sobre, escribió el nombre de nick jonas y lo dejó apoyado sobre el reloj de la repisa.
Finalmente llamó a un taxi
—¿Sabe de qué estación salen los trenes para el norte? —le preguntó al taxista.
—Depende de la parte del norte que te interese, guapa —le dijo el hombre.
—Lléveme a la más cercana —le dijo ella antes de recostarse y cerrar los ojos.
Todo había terminado. Había hecho lo que tenía que hacer. Sólo le quedaba encontrar el modo de vivir el resto de su vida sin nick.

viernes, 4 de marzo de 2011

cap 7

Aunque tenía ganas de vomitar, miley trató de mantener la calma. Aquello no podía ser verdad. ¡Era imposible que nick tuviera un affaire! Sin embargo, tenía las pruebas en la mano. ¿Pero de dónde habían salido? ¿Y quién se las habría mandado? Miró el sobre, pero aparte de la nota no había nada dentro, ni tampoco remitente. Alguien había querido que ella supiera la verdad, pero deseaba permanecer en el anonimato.

Ese frágil marco de confianza que había construido desde que había conocido a nick jonas comenzaba a caerse ,quería hacerle creer que había una respuesta, y la única manera de saberlo era preguntándoselo.
nick no le mentiría. Confiaba en él, y la confianza lo era todo. Sacó el móvil de su bolso y lo abrió... ¡Ah, se había olvidado de cargar la batería! Se guardó el móvil en el bolso y corrió a buscar un teléfono público.
Sabía que por el cambio horario nick estaría durmiendo en ese momento, pero no le importó y marcó el número del hotel donde se hospedaba. Tuvo que esperar un rato hasta que pasaron la llamada a su habitación, pero finalmente contestaron. miley aspiró hondo para hablar.
—¿Diga? Será mejor que sea importante —dijo una voz de mujer.
A miley se le paró el corazón y frunció el ceño.
—Lo siento. Tenían que ponerme con la habitación de nick jonas. Debe de haber habido un error... —empezó a disculparse.
—No ha habido ningún error, cariño. Ésta es la habitación de nick. Espera un momento, que te lo paso.
Sorprendidísima, miley se quedó paralizada mientras le llegaban ruidos al otro lado de la línea.
—Eh, Lucas, cariño, sal de la cama. ¡Te llaman por teléfono!
miley gimió con incredulidad al tiempo que todo empezaba a desmoronarse a su alrededor. No le hacía falta oír nada más, así que colgó y salió de la cabina totalmente desolada. Lo único que podía pensar en ese momento era que las fotos no habían mentido; que todo era cierto. ¡Horriblemente cierto!.
Paró un taxi que pasaba por allí, se sentó en el asiento de atrás y apoyó la cabeza entre las manos. ¿Cómo podía nick hacerle eso? ¡Había confiado en él! Había depositado su confianza en él y su fe en un futuro juntos; pero todo había quedado borrado de un plumazo.
Entró en su casa, que ya no le parecía su casa sino un lugar de engaño y traición, y se dijo que ya no podría pasar ni una noche más allí. Cuando miró hacia el salón donde había pasado tantas horas felices junto a nick, supo que iba a dejar a su marido. Aunque lo amaba muchísimo, ya no confiaba en él. Si se quedaba, jamás confiaría en nada de lo que él le dijera o hiciera, y eso la destruiría; por eso tenía que marcharse.
Y no sólo marcharse, sino desaparecer de la faz de la tierra para no volver a verlo.