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domingo, 12 de junio de 2011

PASION EN EL EGEO CAP 15

FIN DEL MINI MARATÓN : D




miley Recordó todas las decisiones que había tomado en su vida y los errores que había cometido. Había querido trabajar como mecánico de coches y en su lugar había ido a la universidad a estudiar una carrera por la que no tenía el menor interés. Después, había pasado un año trabajando en una oficina y, aunque el sueldo era bueno, el trabajo no le gustaba. Había intentado salir con hombres decentes y honestos y ahora se sentía atraída por un rompecorazones.
Se imaginó tendida sobre la cama saboreando los labios de nick. Deseaba ardientemente que aquel sueño se hiciera realidad.
De repente, nick se levantó. Fue al baño y se lavó las manos.
-A partir de ahora, procura tener cuidado con el sol. Yo estoy acostumbrado a este clima y al fuerte calor que hace-dijo él.
Sin embargo, no estaba acostumbrado a controlar su apetito sexual con una mujer tan hermosa, se dijo. Todavía podía sentir en sus manos la suavidad de su pálida piel. Se estaba obsesionando con ella, reconoció. Decidió ir a comprobar el fuego y a buscar algo con lo que mantenerlo ardiendo.
Para nick, el sexo era una diversión, al contrario que para miley que lo tenía por algo muy serio. Sin embargo, en el fondo tenía muy presente las enseñanzas que le había inculcado su madre, denise, quien había muerto cuando él tenía once años. Le había hablado de respeto, fidelidad y autodisciplina. Y por supuesto de amor. denise se había casado con el amor de su vida a los dieciocho años.
miley era una mujer única. Desde que le dijo que era virgen, había cambiado su opinión respecto a ella. Era muy diferente a todas aquellas mujeres que se entregaban a un hombre nada más conocerlo sólo por el hecho de que fuera rico. Esa diferencia la hacía más deseable especialmente a un hombre como él que estaba acostumbrado a hacer suyo todo aquello que quería.

CUANDO miley despertó, no podía creer que ya fuera la una de la tarde. Por la ventana pudo ver que nick seguía trabajando en mantener el fuego vivo mientras ella había estado durmiendo.
Se cambió el bikini por un vestido anudado al cuello que evidenciaba el pequeño tamaño de sus senos y la delgadez de sus piernas. Evitó mirarse al espejo y decidió buscar algo para comer.
¿Estaría su familia preocupada por ella? Si así era, no había nada que pudiera hacer para tranquilizarlos. ¿Cuánto tiempo tendrían que pasar en aquella isla?
Por la mañana, nick había comprobado la cantidad de comida y de combustible del que disponían. La nevera estaba llena y había suficiente combustible para mantener el generador funcionando durante días.
Le hubiera gustado preguntarle qué haría su abuelo si le solicitasen un rescate para liberarlo. Pero había decidido no mencionar el asunto del secuestro, ya que cada vez que lo había hecho, nick la había acusado de tener alguna relación con los secuestradores.
Salió a la parte delantera de la casa a buscarlo, pero no lo encontró. Por fin vio su ropa amontonada en la arena y a él nadando en el agua. Se quedó contemplándolo hasta que regresó a la orilla. Fue entonces cuando vio por primera vez en su vida a un hombre desnudo.
Contrariada, miley regresó a la casa. Aquella imagen de nick desnudo se había quedado fija en su retina. Su cuerpo era espectacular: ancho de hombros, con los músculos pectorales perfectamente definidos, las caderas estrechas y las piernas fuertes. Trató de no reparar en sus zonas íntimas. Decidió esperar unos minutos para asegurarse de que estuviera vestido y volvió a entrar en la casa.
Cuando volvió a la playa, nick se estaba duchando en el jardín y seguía desnudo. Dio unos pasos atrás para que no la viera y se quedó oculta tras los árboles que había junto a la casa.
-¡A comer! -gritó tan fuerte como pudo.
nick volvió descalzo, con el botón de los pantalones sin abrochar y la camisa doblada sobre uno de sus hombros. Su piel estaba todavía húmeda. Sus brillantes ojos negros se encontraron con los de ella y lentamente esbozó una sonrisa.
Por el modo en que sonreía, miley comprendió que sabía que lo había visto desnudo y su corazón se aceleró. Se puso roja. A pesar de ello, no pudo dejar de mirarlo.
-Me excita tu timidez y el modo en que te ruborizas -le confesó nick abiertamente.
-Debes de estar hambriento -dijo miley ignorando su comentario.
-Ahora mismo, de lo único de lo que tengo hambre es de ti -dijo mirándola de manera provocadora.
-No deberías decirme esas cosas.
nick se sirvió un vaso de agua y se lo bebió de un trago.
-Eres una mujer muy guapa y me gustas mucho. No puedo evitar sentirme atraído por ti, pethi mou, esa es la verdad.
miley lo miró largamente y por fin bajó la mirada. En aquel instante, se percató de que la tela del pantalón no podía disimular su erección.
miley se quedó paralizada. Aquello que tanto había rechazado en otros hombres le producía una sensación diferente con nick. Estaba fascinada y tuvo que desviar su atención. Trató de contenerse, pero la curiosidad que sentía pudo con ella.
-¿Has tenido muchas relaciones?
-No -contestó nick negando con la cabeza.
¿De verdad crees que soy guapa?
Él observó su dulce rostro y se preguntó cuál sería el motivo por el que su autoestima era tan baja.
-Por supuesto que sí.
Su naturalidad lo conmovía. Era diferente a todas aquellas bellezas con las que daba rienda suelta a su apetito sexual. Aquellas mujeres eran tan hipócritas como él. Eran capaces de cualquier cosa por llamar su atención. Sin embargo, miley no se había quedado impresionada ni por su dinero ni por su poder. Lo había tratado como ninguna otra mujer lo había hecho. Quizás fuera por eso por lo que tanto lo atraía. Por la novedad. Reconfortado por su conclusión, redujo la distancia que los separaba y la estrechó entre sus brazos.
Al contacto con su cuerpo, miley se estremeció. Ningún hombre la había hecho sentir así antes. Sabía que estaba jugando con fuego y tenía que pararlo. Pero cuando levantó la mirada y se encontró con sus ojos, supo que estaba perdida y que no había nada que pudiera hacer.
-Bésame -susurró miley.
nick estaba acostumbrado a ir a por todas, pero temía estarse aprovechando de ella. Al fin y al cabo, miley era virgen. ¿Qué le pasaba?, se preguntó. ¿Por qué se sentía tan cohibido? Aunque pensándolo mejor, él podía asegurarse de que su primera vez fuera algo especial. Mejor que fuera con él que no con un estúpido borracho.
-Estoy deseando hacerlo -murmuró nick.


PASION EN EL EGEO CAP 14

HOLA CHICAS :D AQUI LES DEJO UN MINI MARATÓN DEDICADO A MI SIS PESHOSHA JAJAJA QUE LO PIDIO  , TE QUIERO MUCHISISISISISIMO SIS , A MI SIS CYRUS Y A TODAS MIS HERMOSISIMAS LECTORAS QUE COMENTAN LAS QUIERO A TODASSSSS . UN BESO MUY GRANDE.




-¿Qué cree? ¿Que mi familia no estará preocupada también? -le espetó miley-. No sé por qué sospecha de mí.
-Está muy claro. Usted encontró esa nota. Además, en lugar de tenerme encerrado en una habitación de mala muerte, estoy retenido en una playa impresionante con una mujer muy atractiva.
-La próxima vez que encuentre una nota no le diré nada. Todavía no sé por qué cree que tengo algo que ver con los secuestradores.
-Son muchas las coincidencias. La primera vez que la vi fue hace seis semanas y...
-Seis semanas, ¿dónde me vio? -lo interrumpió miley sorprendida.
-Me fijé en usted en el aparcamiento del aeropuerto. El viento había volado su gorra y la vi corriendo tras ella. No pude dejar de observarla. Me pareció una mujer muy guapa. Nunca creí que volvería a verla. Pero, cuando regresé a Londres y gracias a mi primo, usted iba a ser mi chófer durante el fin de semana.
miley no recordaba la situación, pero sus comentarios consiguieron que su enfado desapareciera. Se había fijado en ella seis semanas antes y todavía la recordaba. Se ruborizó.
-¿Gracias a su primo?
-joe hizo las gestiones para contratar a la compañía de limusinas para la que trabaja. Se supone que usted era mi sorpresa.
Aquello la enojó., Por un momento se había sentido halagada de que la encontrase atractiva. Ahora entendía por qué su jefe la había elegido para aquel servicio. Probablemente el primo de nick había solicitado que fuera ella la conductora de la limusina.
-¿Su primo pensó que el alquiler del coche incluía mis servicios? -preguntó miley. Sus intensos ojos verdes brillaban con furia.
-No es lo que he dicho. La intención de mi primo era que la conociera. Eso es todo.
-Yo no lo veo así. Acaba de decir que yo era su sorpresa. Nunca he oído nada más machista. Su primo me encuentra, se asegura que yo sea su chófer y ahora resulta que su secuestro es culpa mía. Le recuerdo que fue usted el que quiso que parásemos en ese hotel.
-Me arriesgué demasiado. No escuché los consejos de mis guardaespaldas. Tenía más interés en usted.
-Encima será culpa mía que su apetito sexual sea insaciable.
-¿Es siempre así de arisca con los hombres que la desean?
miley le propinó una sonora bofetada y ella misma se sorprendió de su reacción.
-¿Es eso lo más fuerte que puede pegar? Me habría hecho más daño si me hubiera dado un puñetazo.
-Lo siento, no quería hacerlo -dijo miley avergonzada, observando la marca que le había dejado en la mejilla.
-El perdón tiene un precio. Si quiere que la perdone, tendrá que dejar que la bese. Y si no le gusta, no volveré a besarla nunca más.
miley levantó la barbilla. Sus verdes ojos brillaban incrédulos.
-Estoy segura de que no me gustará. Ahórrese la vergüenza.
-Prefiero correr el riesgo.
Estaba tan próximo a ella, que podía sentir el calor del cuerpo de nick. Un escalofrío recorrió su espalda. Sentía la boca seca. Su sentido común le decía que se alejara de él, pero se quedó paralizada mientras  nick  acercaba lentamente su boca a la suya.
-Sé que no me va a gustar -susurró miley, confiando en que así fuera.
Los labios de nick rozaron los de miley. Siempre había soñado con un beso como aquél. Entregada al placer, lo rodeó con sus brazos. El sabor de su boca la excitó. De hecho, todo en él la excitaba. nick trató de separarse para respirar, pero ella se lo impidió y se estrechó contra su cuerpo, Se fundieron en un cálido y profundo beso. El movía su lengua con destreza y miley jadeó, dejándose llevar por el deseo que sentía. Sabía que tenía que separarse de él, pero todo su cuerpo lo deseaba intensamente.
nick respiraba acompasadamente.
-Vamos a la cama.
Contrariada por lo rápidamente que las cosas estaban sucediendo, miley lo miró a los ojos. Deseaba entregarse a él sin importarle su orgullo o su propia dignidad.
Las fuertes y cálidas manos de nick subieron por su cintura hasta acariciar sus pechos. Ella arqueó la espalda y disfrutó de la cálida sensación que sentía entre sus muslos. Estaba completamente excitada y él lo sabía. Su mirada era la de un hombre acostumbrado a que las mujeres se entregaran a él y accedieran a todos sus deseos.
miley trató de controlarse y se separó de él.
-Recuerda que íbamos a hacer una hoguera -dijo tuteándolo.
nick se quedó pasmado y vio cómo miley salía hacia el jardín. Fue tras ella.
-¿No te gustan mis caricias? -preguntó nick, contrariado.
miley lo miró de reojo y se tomó unos segundos antes de contestar.
-No es eso. No quiero que pase nada entre nosotros. Esto es una locura.
-Tienes razón -murmuró nick-. No llevo preservativos y me temo que tú tampoco.
-No -dijo miley y se puso roja.
Estaba contrariada. Parecía que, por unos cuantos besos que se habían dado, él ya se sentía con derecho a llevársela a la cama. Además, le molestaba que nick se hubiera quedado tan tranquilo, como si nada hubiera pasado entre ellos. A la vez, estaba sorprendida. Nunca había deseado a Rory como deseaba a aquel hombre al que acaba de conocer. Los besos de Rory nunca la habían estremecido de aquella manera. En su interior, estaba convencida de que el sexo no le interesaba, pero con nick había comprobado que no era cierto.
-El mejor sitio para hacer la hoguera es en la playa del lado norte -dijo nick, apretando con fuerza los puños en los bolsillos de sus pantalones en un intento por disimular lo excitado que estaba-. Cualquier barco que pase podrá verlo.
miley lo miró embelesada. nick comenzó a explicar que tenían que encontrar un lugar protegido del viento para que el fuego ardiera sin posibilidad de que el viento lo apagase. Era evidente que él era la cabeza pensante y ella la que haría el trabajo sucio. miley recogió en la playa los troncos que encontró y los fue apilando en el lugar escogido. Finalmente, el fuego ardió en una perfecta hoguera.
-Busca algo con lo que protegerte los hombros del sol o te quemarás.
-Estoy bien -contestó miley. Estaba exhausta después del trabajo físico que había realizado bajo el fuerte sol-. Deja que me cuide yo sola.
-¡Pero si no lo haces! -repuso nick levantando una ceja. Llevaba la camisa abierta dejando al descubierto su bronceado y musculoso torso.
-¿Por qué dices eso? -dijo miley y lo miró furiosa.
-¿Por dónde quieres que empiece? ¿Por cuando no cerraste las puertas del coche y nos secuestraron? ¿O por cuando casi te ahogas? ¿O por cuando te hiciste el corte en el pie? No me negarás que tengo que preocuparme por ti.
-Estás enfadado porque no quiero acostarme contigo -dijo miley sin pensar lo que decía.
nick avanzó hacia ella y la tomó en sus brazos.
-¿Qué estás haciendo? -gritó.
-Quiero que te mires al espejo y me digas si tengo razón cuando te digo que te vas a quemar.
-¡Déjame en el suelo!
-No me gusta que me griten -dijo él dejándola suavemente en la arena.
-A mí no me gusta que me traten como a una muñeca ni que me den órdenes.
-Entonces, ¿por qué trabajas como chófer?
-Necesito el dinero para abrir mi propia empresa.
-Será mejor que te asesores bien antes de abrir nada -dijo nick con arrogancia.
miley se quedó mirándolo intensamente.
-Para tu información, te diré que estoy licenciada en ciencias empresariales y no necesito consejos de nadie y menos de ti.
Se dio media vuelta y se fue a la casa. Cuando nick regresó, la encontró en la habitación. Se acercó a ella por la espalda y antes de que se diera cuenta le había bajado un tirante del bikini para mostrarle la marca que el sol había dejado en su piel. Después fue al cuarto de baño y regresó con un bote de crema hidratante.
-Date un poco de esto -dijo dejando la crema al lado de miley, que estaba sentada a los pies de la cama.
El corazón le dio un vuelco. Lo miró embelesada a través del espejo. Era muy guapo.
-Deja de mirarme así -dijo nick echando un poco de crema en su mano.
-Seguro que estás acostumbrado a que las mujeres te miren así -dijo miley, convencida de que nadie tan guapo y con aquel cuerpo podía ignorar su atractivo-. Está claro por el modo en que te comportas, que tienes la seguridad y confianza de conseguir todo aquello que te propones.
-Por supuesto que consigo todo lo que quiero -admitió nick sin ninguna humildad.
miley sintió cómo sus manos le untaban crema en la espalda. Sentía calor en la piel y no era sólo por la quemadura que le había producido el sol. miley dejó escapar un suspiro.
-¿Te estoy haciendo daño? -preguntó nick.
-No -contestó miley.
-¿Quieres que me esté quieto?
-No -dijo miley.
Deseó que sus manos recorrieran todo su cuerpo. Sentía que el calor de su piel se extendía hasta lo más íntimo de su cuerpo. Trató de controlar sus pensamientos y se puso rígida. Volvió a girarse para mirarlo a través del espejo, aunque sabía que no debía hacerlo. Su corazón latía con fuerza.


sábado, 11 de junio de 2011

PASION EN EL EGEO CAP 13

CAPII DEDICADO A MI SIS PESHOSHA  JAJAJAJAJA Y A TODAS MIS HERMOSISIMAS LECTORAS GRACIAS POR COMENTAR .


PD: no esque no quiera comentar sus noves o que no las lea , solo que no puedo comentar no me deja comentar blogger :( lo siento chicas.

nick observó divertido cómo miley, alarmada, salía de la cama a toda prisa. Le sorprendió que incluso recién levantada estuviera tan guapa. Su pelo caía en suaves ondas alrededor de su cara ovalada. Vestida tan sólo con su camisa, estaba muy atractiva.
-No pretenderá que me crea que es la primera vez que duerme con un hombre.
-Pues así es -repuso miley levantando la barbilla.
nick se quedó paralizado.
-¿Acaso es lesbiana?
-Sabe perfectamente lo que quiero decir.
-No me cuente mentiras -dijo nick dejándose caer sobre las almohadas.
miley se cruzó de brazos.
-¿Por qué cree que son mentiras? -dijo ella. A pesar de que estaba furiosa con él, en el fondo estaba disfrutando de aquella conversación.
-No puedo creer que todavía sea virgen.
-¿Acaso cree que me avergüenzo de ello?
Se quedaron en silencio. nick no podía salir de su sorpresa. miley se sonrojó. Deseó no haber sacado el tema y se fue al cuarto de baño. ¿Por qué se sentía tan avergonzada de lo que acaba de revelarle? Siempre había sido tímida con los chicos y Rory había sido su único novio formal. Dos meses después de empezar a salir juntos, él se había marchado a trabajar al extranjero durante un año. A pesar de la distancia, habían mantenido su relación. Cuando Rory regresó a Londres, le pidió qué se casara con él. Pero ella no se sintió preparada para dar el paso y le pidió tiempo para pensárselo. Entonces, su hermana se cruzó en su camino.
Así que miley era virgen, pensó nick. Quizás fuera eso lo que le daba un aire tan especial y la hiciera tan atractiva. La intensidad de su deseo estaba empezando a ser incontenible.
miley se sorprendió al encontrar ropa de mujer en uno de los armarios de la habitación.
-¿De quién cree que será todo esto? -preguntó.
nick se acercó y tomó un vestido.
-No lo sé, pero seguro que éste le sentará muy bien.
-Es vulgar -dijo ella acercando el vestido a su cuerpo. Era muy corto, con finos tirantes y un gran escote.
Encontró un par de sandalias en el armario y se las puso. Le quedaban grandes, pero cualquier cosa sería mejor que caminar descalza.
nick miró la talla de una de las prendas. Estaba convencido de que era la talla de miley, así que no podía ser tan sólo una coincidencia. Alguien había preparado minuciosamente todo aquello. Por eso no se sorprendió cuando abrió otro de los armarios y encontró ropa masculina.
Después de comprobar el estado del pie de miley, nick fue a afeitarse.
miley eligió un bikini violeta para ponerse y se anudó un pareo a la cintura. Recorrió con la mirada la habitación y reparó en la botella de champán que estaba junto a los ramos de flores que nick había mencionado. Algunas flores ya estaban marchitas. Levantó uno de los floreros y descubrió una nota.
-¡nick! -lo llamó-. ¿Qué es esto? -añadió y le entregó el trozo de papel.
El enarcó una ceja mientras lo leía.
-Está escrito en griego. ¿De dónde lo ha sacado?
-Estaba ahí encima de la mesa -contestó miley señalando el florero.
-Ayer no estaba -dijo entrecerrando los ojos-. Si no, lo habría visto.
-Lo he visto al levantar el florero. ¿Qué es lo que dice?
nick soltó una carcajada irónica.
-Dice que no nos harán daño y que nos dejarán en libertad aunque no se pague el rescate. ¡Como si usted no lo supiera!
-¿De qué está hablando?
-De esto -dijo arrugando el papel y tirándolo al suelo-. Esta nota no estaba aquí anoche. Es evidente que ha sido usted la que la ha puesto ahí. No trate de disimular. Sé que usted ha tomado parte en mi secuestro -añadió enfadado-. Ahora lo único que me preocupa es mi abuelo. Tiene ochenta y tres años y su salud es débil. Ya ha sufrido bastante con la muerte de mis padres y mi hermana pequeña y no soportará mi desaparición.

martes, 7 de junio de 2011

PASION EN EL EGEO CAP 12

MARATÓN DEDICADO A MI SIS PRI QUE LO PIDIO :) SIS LOVE U ;)


-Este sitio parece un refugio para recién casados al que nos han traído para que disfrutemos. El cuarto de al lado está lleno de flores y hay una botella de champán esperando para que la descorchemos.
-¿Un refugio para recién casados?
-Sí. Alguien que se va a una isla desierta como ésta, no busca estar acompañado de personas desconocidas.
miley se puso la camisa que le había ofrecido y enrolló las mangas. Se abrochó los botones y dejó caer la toalla. nick la observó, consciente de que bajo su camisa estaba desnuda. El algodón de la camisa era tan fino que podía adivinar sus rosados pezones y la suave sombra de vello bajo su vientre. Era una situación extraña estar con una mujer medio desnuda con la que apenas tenía confianza, pensó nick. Se sentía como un adolescente que sólo conociese el sexo a través de su imaginación.
-Todo lo que quiero ahora es cenar algo -dijo miley saliendo de la habitación en dirección a la cocina.
-¿Sabe cocinar?
-Mis platos son conocidos en el mundo entero -bromeó ella y abrió la nevera-. Cientos de hombres me han suplicado un asiento en mi mesa.
-Y ¿qué ha hecho para reconfortarlos?
miley sintió cómo sus mejillas ardían y se sonrojó. Hizo como si no lo hubiera oído. Se sentía atraída físicamente por nick jonas. Nunca le había pasado con ningún otro hombre, ni siquiera con Rory. Retiró los ojos de nick y trató de pensar en otra cosa, para que él no se diera cuenta de la reacción que le provocaba.
Él la observó mientras freía unos huevos. Parecía impresionado, como si nunca lo hubiera visto hacer antes.
-¿Cómo cree que nos han traído hasta aquí? -preguntó miley y se sentó a la mesa a comer.
-Creo que nos han traído en avión hasta algún aeropuerto cercano y después en barco hasta la isla. Es una manera un tanto peculiar de volver a casa.
-¿A casa?
-Estamos en una isla griega.
-¿Cómo puede estar tan seguro? -dijo miley sorprendida.
-Lo sé. No olvide que soy griego. Hay algo en el aire que respiramos, en la luz que nos ilumina que así me lo dice.
miley no dijo nada y empezó a comer. Era un hombre seguro de sí mismo, acostumbrado a tener siempre la razón.
-Me voy a la cama -anunció miley cuando acabó de comer.
-Trate de descansar. Nos levantaremos al amanecer y haremos una gran hoguera para que nos vean. Espero que tengamos un poco de suerte y alguien se acerque para ver qué sucede.
miley pensó que era una buena idea, pero no se lo dijo. Se metió en la cama y cerró los ojos. Inmediatamente, se quedó dormida.

-Tenemos que levantarnos -oyó que una voz masculina le susurraba a escasos centímetros de ella.
Abrió los ojos y vio el rostro de nick junto al suyo. Era muy guapo y masculino, dos cualidades que raramente se daban unidas. Se sentía descansada.
-¿Hemos pasado la noche en la misma cama?
-Sí y quiero que sepa que es la primera vez que duermo con una mujer sin tener sexo.
miley lo miró fijamente mientras analizaba lo que acababa de decir. Lo miró con furia y sintió sus mejillas calientes. Se cubrió con la sábana y se incorporó bruscamente.

PASION EN EL EGEO CAP 10

CAPI DEDICADO A MI SIS PRI  QUE PIDIO CAPI Y MARATON ;) SIS TE QUIEROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO .

Retiró bruscamente la mirada. Se sentía muy atraído por miley y apenas se podía contener.
-Tiene unas piernas increíbles -dijo con sinceridad.
Ella se sonrojó y se giró para abrir el grifo de la bañera.
-Me daré prisa -anunció miley, advirtiendo en ese momento que él también estaba mojado.
Antes de salir del baño, nick se dio media vuelta y la miró.
-Tenga cuidado con lo que hace en el agua. No vaya a ahogarse otra vez.
-Me subí a la roca para tratar de lavar la herida para desinfectarla.
-¿Casi se ahoga por limpiar una herida? -preguntó nick-. Dígame una cosa, ¿por qué huyó de mí? Sepa que no estoy dispuesto a perder más tiempo corriendo detrás de usted. Tengo cosas más importantes que hacer que pasar la tarde buscándola.
-Yo no le pedí que me buscara. Estaba enfadada. Me había despertado en un lugar desconocido junto a un tipo enojado que todo lo que hacía era acusarme de tomar parte en su secuestro -dijo y se detuvo recordando que era él el que la había rescatado del mar y todavía no se lo había agradecido. Con voz suave, añadió-. Gracias por salvarme.
-No hay por qué. Pero sepa que no estoy dispuesto a dejar que nada malo le ocurra. Si usted tiene algo que ver con su secuestro, quiero estar presente cuando la detenga la policía.
miley le dirigió una mirada furiosa.
-¡Salga de aquí!
nick se encogió de hombros y salió del cuarto de baño. Cerró la puerta y sonrió. Era muy fácil conseguir enfadarla.
miley se metió en la bañera, hecha de pequeños mosaicos multicolores. El suelo era de mármol. Todos los detalles estaban perfectamente cuidados. Por fuera, parecía una casa sencilla, pero su interior era tremendamente lujoso.
Cuando terminó de bañarse, se enrolló en una gran toalla y salió al dormitorio. Las paredes estaban pintadas de un azul intenso y en el centro había una gran cama con un bonito cabecero tallado en madera.
nick apareció por la puerta. Llevaba el pelo mojado hacia atrás y estaba recién afeitado.
-He usado la ducha de fuera.
Sorprendida, miley se fijó en que llevaba unos bonitos pantalones color beis y una camisa de manga corta negra.
-¿De dónde ha sacado esa ropa?
-He encontrado una de mis maletas. Le prestaré una de mis camisas -dijo nick Deje que vea cómo está su pie. He encontrado un botiquín en la cocina.
Se inclinó y tomó su pie para observar la herida. miley sintió sus manos frías sobre su piel. Deseó acariciar su pelo, pero resistió la tentación y se quedó sentada mientras él se empleaba con el desinfectante y las gasas.
-¿Ha recorrido la casa? -preguntó miley, tratando de alejar sus pensamientos de él.
-Este sitio parece un refugio para recién casados al que nos han traído para que disfrutemos. El cuarto de al lado está lleno de flores y hay una botella de champán esperando para que la descorchemos.

lunes, 6 de junio de 2011

PASION EN EL EGEO CAP 9


miley corrió a través de las dunas y, cuando comprobó que nick no la seguía, se detuvo. Se vio rodeada de un pequeño rebaño de cabras. Decidió mantenerse alejada de nick jonas  hasta que éste se calmase. Se le helaba la sangre al pensar en liam hemsworth. Seguramente, aquel no fuera su nombre verdadero. Había empezado a trabajar en Limusinas Imperial después de que se hiciera la reserva del coche para nick. Seguramente lo había hecho para preparar el secuestro. Ahora entendía por qué apenas se había relacionado con sus compañeros de trabajo. Desde el primer momento, su objetivo había sido secuestrar a nick jonas. Pero no lograba entender por qué liam había demostrado tanto interés por ella e incluso la había invitado a salir.
Se refugió del sol bajo la sombra de unos árboles y trató de olvidar la sed que sentía. Desde allí veía el tejado de la casa donde había despertado y, tras ella, una pequeña construcción. Parecía un muelle. En cualquier dirección que miraba, tan sólo veía el brillo del mar turquesa, la arena dorada y la frondosa vegetación. Era un paisaje precioso.
Estaba sedienta. Habría dado cualquier cosa por beber algo. Ahora que lo pensaba, aquellas cabras debían conseguir agua en algún sitio. Inspeccionó los alrededores y, tras unos árboles, encontró una corriente de agua fresca. Ayudándose con las manos, bebió y se refrescó la cara. Se acomodó en la sombra y se tumbó. Al cabo de un rato, se quedó dormida.

Más tarde, miley se despertó y lo primero que hizo fue mirar su reloj. Había dormido unas cuantas horas. Ya estaba anocheciendo y decidió regresar a la playa. Por el camino tropezó con una piedra afilada y se hizo un corte en un pie, que comenzó a sangrar abundantemente. Se sentó y examinó la herida. Tenía mal aspecto y decidió hacerse un torniquete con un trozo de tela que arrancó de su pantalón. Recordó haber oído que el agua salada era un buen antiséptico para las heridas y, cojeando, llegó hasta el mar. Desde lo alto de una roca, trató de mojar el pie.
nick acabó su quinta vuelta a la isla. A medida que la tarde había avanzado, su preocupación por miley había ido en aumento. La había buscado por todos los sitios sin encontrarla.
Por fin la vio de pie, en lo alto de una roca, apoyada en una sola pierna. Trataba de mantener el equilibrio. No parecía consciente del peligro que corría al filo de las rocas en aquella postura tan extraña. Salió corriendo a su encuentro.
-¡miley! -la llamó. Era un tono de voz autoritario, acostumbrado como estaba nick a dar órdenes-. Vuelva aquí.
Ella se giró para mirarlo justo cuando estaba a punto de introducir el pie en una poza que había encontrado entre las rocas. En ese momento, perdió el equilibrio. Resbaló sobre la superficie mojada de las rocas y cayó al agua. Había una fuerte corriente y el agua era profunda, por lo que no hacía pie y se hundió. Rápidamente,nick se tiró de cabeza al agua para socorrerla.
miley se agitaba entre las olas y cada vez le costaba más trabajo respirar. De repente, unos brazos fuertes la rodearon y la sacaron a la superficie. nick la llevó nadando de vuelta a la orilla.
-Estoy bien -dijo ella jadeando.
Estaba asustada. El miedo que había pasado durante aquellos interminables segundos bajo el agua hizo que sus ojos se llenaran de lágrimas y, aunque trató de controlarlas, no lo consiguió.
-¿Qué le ha ocurrido a su pie? -preguntó nick al verla cojear una vez llegaron a la arena de la playa.
-Me he cortado con una piedra.
Con gesto de preocupación, él se inclinó y la tomó en sus brazos para llevarla al interior de la casa. En el cuarto de baño, miley no pudo parar de temblar.
-Tranquilícese. No va a pasarle nada -le aseguró nick con voz reconfortante-. Conmigo estará a salvo, ¿de acuerdo?
miley lo miró a los ojos y el ritmo de su corazón se aceleró.
-De acuerdo -admitió tras unos segundos-. Ahora, será mejor que me dé un baño.
-Déjeme ver su pie -dijo él. Se agachó y, tomando el pie entre sus manos, lo estudió-. No creo que le convenga mojar la herida.
-Estoy llena de salitre y necesito lavarme. Además tengo arañazos en las piernas.
nick la miró fijamente. Tenía el cabello revuelto y el sol había quemado su pálida piel. Sus ojos verdes brillaban con intensidad. Bajó la mirada hasta detenerse en las piernas de miley. Sus muslos eran largos, sus tobillos finos y sus pies pequeños.

domingo, 5 de junio de 2011

PASION EN EL EGEO CAP 9

este capi va para mi sis pri que pidio que subiera y para mis hermosisisisimas lectoras todassssssssssssssssssss las quierooooooooooooo .




Aturdida, miley no podía pensar con claridad. ¿Gorila? ¿Acaso se refería a liam? Claro que se refería a liam. Al fin y al cabo, los había atacado.
-liam trabaja para Limusinas Imperial. Recuerdo que estaba aturdida. No sabía qué había pasado. De pronto, él abrió la puerta del coche y...
-Y usted lo llamó por su nombre -la interrumpió nick.
-Estaba conmocionada. En ese momento, pensé que habíamos sufrido un accidente -dijo acariciándose el pelo. Soltó la horquilla que sujetaba su melena y se frotó la nuca-. Había algo en la carretera que hizo que las ruedas reventaran y el coche se detuviera.
nick la miró con desprecio.
-Si está tratando de decirme que no tiene nada que ver con este asunto, está perdiendo el tiempo. Además, está agotando mi paciencia y me estoy enfadando mucho.
miley se quedó mirándolo fijamente.
-No me estará hablando en serio. ¿De verdad cree que tengo algo que ver con lo que ha pasado sólo porque conozco a liam? Ambos trabajamos para la misma compañía.
-Me dio la impresión que entre ustedes había algo mucho más íntimo -murmuró nick  arrastrando las palabras.
miley no estaba dispuesta a admitir que había tenido una cita con él. No había necesidad de entrar en detalles que no aportaban nada a aquel asunto.
-¿Qué quiere decir?
-Se refirió a usted como su novia.
miley sintió que se sonrojaba. Recordaba vagamente algún comentario que liam había hecho en ese sentido antes de perder el conocimiento.
-Salí con él una vez, eso es todo.
-Eso no es todo -dijo enfadado-. Aquí está pasando algo muy serio y usted está metida en esto hasta las cejas.
-No tengo nada que ver con lo que está ocurriendo. El que conozca a liam no me hace responsable de sus actos -lo increpó. Estaba siendo muy injusto con ella. Se arrepentía de haber salido con liam, pero ya no había nada que hacer.
-No tengo tiempo para estas tonterías -dijo nick. Se acercó a ella y la agarró por los brazos-. Me han secuestrado. Mi vida corre peligro y no pienso esperar tranquilamente en esta isla a ver cuál es el siguiente paso que dan los secuestradores.
-¿Estamos en una isla? -preguntó miley asombrada. La presión de los fuertes dedos de nick en sus brazos le estaba haciendo daño.
miley siempre se había tenido por una mujer con más altura que la media, pero al lado de nick se sentía pequeña. Debía de medir unos dos metros, pensó. Estaba empezando a asustarse. Él era muy fuerte, estaba enfadado y no atendía a razones.
Claro que no podía culparlo por sentirse así. Lo habían secuestrado. Seguramente era cierto que su vida corría peligro. No tenía más remedio que admitir que, dadas las circunstancias, era lógico que sospechara de ella dada la familiaridad con la que se había dirigido hacia liam.
-¿En qué isla estamos? -le preguntó nick-. Necesito que me diga todo lo que sabe para encontrar una solución.
-¡Ya se lo he dicho! -exclamó miley y de una sacudida se deshizo de sus manos-. No sé nada, tiene que creerme.
-Pues no, no la creo. Todo lo que sé es que usted era el cebo y yo caí en la trampa.
Lentamente miley dio unos pasos hacia atrás para alejarse de él. Estaba muy asustada. Después de todo, no conocía a nick ni sabía cómo iba a reaccionar ante aquella situación. Estaba convencido de que ella guardaba relación con los secuestradores y podía ponerse violento para intentar sonsacarle información. Hasta hace apenas diez días, se habría atrevido a hacer frente a nick en esa misma situación, pero después de la experiencia con liam hemsworth había perdido la confianza en los hombres. Además, la había agarrado fuertemente por los brazos, lo que la había dejado aterrorizada.

-Yo no era el cebo -dijo miley tratando de tranquilizarse y transmitir sinceridad-. No tengo nada que ver con su secuestro y estoy tan sorprendida como usted.
-No la creo -repuso nick mientras observaba los reflejos del sol sobre su cabello. Estaba convencido que se lo había dejado suelto sobre los hombros para distraerlo-. Usted era parte del plan hasta que su novio decidió dejarla.
-No es mi novio, es sólo un imbécil con el que salí en una ocasión -gritó miley.
-¡Déjelo ya! ¡No me creo sus mentiras! Quiero que me dé respuestas y que me las dé ahora mismo -dijo nick. Sus ojos brillaban con furia-. Ha puesto mi vida en peligro y me debe una explicación, así que empiece a hablar.
Su voz era profunda y oscura. Se sintió amenazada y un escalofrío recorrió su espalda. Sin pensarlo, miley se giró y salió corriendo por la playa. Él salió tras ella gritando su nombre, pero no pudo alcanzarla porque era más rápida que él.
nick se detuvo jadeando. Trató de recuperar el resuello. Había percibido el miedo en los ojos de miley, pero no había pretendido asustarla tanto. Nadie lo había mirado con aquel temor. Quizás algún hombre la hubiera pegado en alguna ocasión. Se sintió contrariado. El siempre había respetado a las mujeres y nunca había hecho daño a ninguna. Pero podía aprovechar la situación y usar aquel miedo en su propio beneficio. Su vida dependía de lo que miley cyrus pudiera contarle.